¡Aquarama!
Pocas cosas hay que me gusten más que el agua de la playa, la piscina o ¡claro! un parque acuático. Aquarama no es tan grande como Isla Fantasía (de Barcelona, mi favorito) pero también está muy bien. Esta vez fui con algunos compañeros de clase: Claudia y Carla de chicas, y Pablo, Félix y Fernando de chicos. Y nos acompañaba de padres sólo mi papá que, como también se tira y juega con nosotros pues era como alguien más para pasarlo bien.

Lo que más repetimos fue la tirolina, las dunas y los tubos en los que bajas con flotadores para dos personas. Comimos rápido y nos metimos en el agua para no tener que perder tiempo haciendo la digestión.
Como hacía mucho sol mi papá me puso crema protectora un montón de veces pero aun así me puse algo roja. Los únicos que aguantaron bien el sol fueron Carla y Pablo que son ya muy morenos.









